El simbolismo del color verde
en el cine de terror
Simbolismo y terror visual
La percepción humana depende en buena medida de los sentidos; de entre ellos, la vista es el más importante, pues proporciona la mayor cantidad de información sobre el entorno. En este ámbito, los colores tienen toda una carga simbólica que se ha ido construyendo desde los mitos fundacionales, la filosofía, las distintas religiones, el desarrollo de la pintura, la arquitectura, la fotografía y, por supuesto, el cine. Es importante mencionar que la interpretación de un signo es cultural; por lo tanto, dependerá de la región, la época, el contexto social e ideológico de la persona, o incluso cuestiones fisiológicas, para evocar un efecto en particular. No experimentarán lo mismo dos individuos, aunque reciban exactamente un mismo estímulo.
Además, los medios digitales han influido recientemente en nuestra cultura visual, por lo que nuestra interpretación de los signos cambia día con día.
En esta ocasión, abordaremos uno de los colores que ha tenido una estrecha relación con el terror a lo largo de los siglos, tanto en la mitología como en la literatura y el cine: el color verde.
En la naturaleza
Para desentrañar sus distintos significados y contemplar su simbolismo en el terror, primero hemos de recordar que existe una infinidad de tonos y matices del verde, y cada uno puede cobrar el significado que una persona o sociedad desee. A continuación, hemos de remitirnos a la experiencia humana más inmediata: la naturaleza. El verde se encuentra en la vegetación y su significado principal es en relación con ella; nos remite a la vida, la creación, lo primigenio, lo original o lo esencial. En el Diccionario de los símbolos (Chevalier y Gheerbrant, 1986) se menciona que “el verde es el color del reino vegetal, el despertar de la vida”. Asimismo, se menciona que “el verde es color de agua, como rojo es color de fuego, y por esto el hombre ha tenido siempre instintivamente las relaciones entre estos dos colores como análogas a las que existen entre su esencia y su existencia”.
En la brujería
En el mismo diccionario también se menciona que “el verde ha quedado como el color de los boticarios, que elaboran los medicamentos”. Con estas dos interpretaciones podemos establecer una deducción de la relación entre el color verde, el horror y, propiamente, la brujería. En religiones consideradas paganas, la cercanía con los elementos naturales, así como la curación de enfermedades con herbolaria, han sido consideradas diabólicas por la Iglesia católica, y de aquí se desprende el inicio de la relación del color verde con la brujería.

Simbólicamente, la naturaleza se asocia con lo femenino, pues da vida (cabe mencionar el reconocimiento de nuestro planeta como “la madre Tierra”). En el folklor de distintos países occidentales, particularmente europeos, se conoce la figura de la bruja como una mujer con amplios conocimientos en herbolaria, además de estar en contacto íntimo con las fuerzas de la naturaleza, mismas que le brindan poderes como la clarividencia, la seducción y una vida longeva. Con el afán de erradicar la partería y la práctica de la medicina tradicional, fue la Iglesia quien acusó a estas mujeres de hacer pactos con el diablo. Así, derivado de su íntima relación con la naturaleza, se ha asociado el color verde a la brujería, y es común en ilustraciones y filmes que se representen las famosas pócimas y elíxires con este color.

Aura (1962), de Carlos Fuentes
A propósito de la brujería, en la literatura mexicana es muy emblemático el empleo del color verde en la novela Aura, de Carlos Fuentes. Consuelo, una mujer viuda y adinerada, vive en una casona del Centro Histórico de la Ciudad de México, junto con su sobrina Aura. La mujer publica un anuncio en el periódico para dar trabajo a alguien que revise y edite los diarios de su esposo fallecido para publicarlos. Felipe Montero, el protagonista, acepta, y la mujer le impone la condición de vivir en la casa. En un ambiente de profunda oscuridad, susurros, sombras y sensualidad, Felipe Montero descubre un terrible secreto relacionado con la brujería. En este sentido, el color verde se utiliza como recurso simbólico en varios elementos de la novela; primeramente, en los ojos de la joven Aura, que son un elemento literario con una gran carga de significado (el espejo del alma): “Al fin, podrás ver esos ojos de mar que fluyen, se hacen espuma, vuelven a la calma verde, vuelven a inflamarse como una ola: tú los ves y te repites que no es cierto, que son unos hermosos ojos verdes idénticos a todos los hermosos ojos verdes que has conocido o podrás conocer” (p. 12).

En la novela, el color verde también se manifiesta en la ambientación de la casa: “Cruzan el salón: muebles forrados de seda mate, vitrinas donde han sido colocados muñecos de porcelana, relojes musicales, condecoraciones y bolas de cristal; tapetes de diseño persa, cuadros con escenas bucólicas, las cortinas de terciopelo verde corridas” (p. 15).
Finalmente, la intención del recurso se hace evidente en la propia vestimenta de Aura: “Caminas, con el pecho desnudo, a la puerta: al abrirla, encuentras a Aura: será Aura, porque viste la tafeta verde de siempre, aunque un velo verdoso oculte sus facciones. Tomas con la mano la muñeca de la mujer, esa muñeca delgada, que tiembla…” (p. 41). La carga simbólica del verde en la novela requiere de la interpretación del lector, pues no se enuncia explícitamente que este color represente brujería, sino que el autor lo dispuso sutilmente como un recurso literario para que el lector confirme la hipótesis.

En el cine
Por ser un elemento eminentemente visual, el séptimo arte es donde mejor podemos apreciar los efectos del color verde. Cada película donde se emplea tiene su propia paleta de color, su propia tonalidad de verde y, claramente, un significado particular al que se ha asociado este color como un recurso narrativo.

En concordancia con el tema de la brujería, una de las películas más emblemáticas donde se ha empleado el color verde es El bebé de Rosemary, de Roman Polanski (1968), basada en la novela de Ira Levin (1967). Desde el icónico poster con el rostro de Mia Farrow y una carreola en alto contraste, se eligió un tono de verde muy particular que, en el contexto del horror, nos evoca una sensación de inquietud y angustia. En ciertas escenas, es evidente el uso del verde en la vestimenta de los personajes y en la decoración del hogar. Particularmente, en la escena de la violación por parte del diablo, se puede observar un humo color verde que genera el efecto de ensueño, pero también anuncia la presencia del mal. En el Diccionario de los símbolos se menciona: “El verde posee pues un poder maléfico. La esmeralda, que es una piedra papal, es también la de Lucifer antes de su caída.”

La paleta de color verde es mucho más evidente en Apartmen 7A (Dir. Natalie Erika James), la precuela de El bebé de Rosemary, que se estrenó para Paramount+ en 2024, en cuyo poster también se utilizó el verde, además de mantener el estilo de diseño similar al clásico de Polanski, con una imagen en alto contraste que muestra de cabeza el edificio en donde está ambientada la historia, así como la silueta de la joven Terry Gionoffrio en una postura que remite, al mismo tiempo, al ballet que practica, así como a la caída que le provocó la muerte y significó su liberación.

Tradicionalmente, el color verde también se ha empleado para representar a los villanos de una historia. Un ejemplo más que evidente es Harry Potter, donde los antagonistas están caracterizados con este color: Lord Voldemort, la magia de su varita y la casa Slytherin.


Ni hablar de la escena clásica de Drácula (Dir. Francis Ford Coppola, 1992) en donde el conde finalmente se encuentra con Mina en las calles de Londres de 1897. Ella porta un elegante vestido verde de finales de la época victoriana, mientras él porta un traje de un tono grisáceo que hace resaltar aún más el atuendo de Mina. En este caso, el verde, además de hacer referencia a la magia negra del conde para tener vida eterna y rejuvenecer al beber sangre, también hace referencia a la juventud y vitalidad natural de Mina, la doncella deseada, la amante pura.




Piel muerta, putrefacción y fluidos
Cierto tono de verde también nos puede alertar frente a la putrefacción de materia orgánica, principalmente para prevenirnos de su consumo. Pero también tiene una carga simbólica que remite a lo corrupto, lo enfermo y lo venenoso. El tono de piel característico del zombie moderno es justamente de un tono verdoso, pues en muchos casos se trata de un cadáver reanimado.

En El exorcista (Dir. William Friedkin, 1973), es memorable el vómito verde que Reagan lanza en la cara del padre Karras. Los ojos, la piel y las heridas de Reagan tienen asimismo esta coloración, que remite a la enfermedad y a la presencia del mal en la niña.

No podemos dejar de mencionar La mosca, el clásico de David Cronenberg de 1986, protagonizada por Jeff Goldblum, donde el body horror nos permite apreciar fluidos sin recato. Una de las escenas más icónicas es donde el protagonista vomita un fluido verde justamente como hacen las moscas, que secretan saliva y enzimas digestivas sobre su alimento para descomponerlo y poder succionarlo después, ya que ellas no son capaces de masticar sólidos. En cuanto a los posters de la película, hubo versiones que utilizaron un tono de verde fluorescente, en una línea similar al famoso poster de Alien: el octavo pasajero (1979).




Guillermo del Toro
El director mexicano es un especialista de las atmósferas y también es cuidadoso de cada detalle dentro y fuera de la pantalla, así que el color no podía ser la excepción. En La forma del agua (2017), la paleta de colores incluye tonalidades de azul y verde muy específicas, que nos hacen identificarla y también nos remiten a sentimientos de nostalgia, intimidad, tranquilidad y, en diversas ocasiones, peligro. Como mencionábamos anteriormente a partir del Diccionario de los símbolos, el verde también es color de agua, y esta película es un buen ejemplo. Se puede ver de manera más clara en las escenas que ocurren en el baño de Elisa, la protagonista, donde la decoración es verde. La paleta de colores de la película está muy bien cuidada, y mantiene el equilibrio en la vestimenta, la arquitectura, la caracterización de la criatura y la propia tonalidad del agua.

Otra película de Guillermo del Toro que emplea el color verde es El laberinto del fauno (2006), donde Ofelia, la protagonista, lleva esta vestimenta. La película tiene varias referencias mitológicas como el propio fauno, la mandrágora, las hadas, etcétera, además de que está ambientada en una región boscosa de España de 1944. Estos elementos terminan por confluir argumentalmente en la representación de la juventud y la vida, un contraste directo con toda la violencia y la muerte representada por el régimen militar y por la persona del capitán Vidal.

En color de la muerte en la moda
De acuerdo con la revista BBAF (Book Business Art Fashion), en 1775, el químico Sueco Carl Wilhelm Scheele desarrolló un tono de verde mezclando distintas sustancias con cobre y arsénico. Este color, conocido como verde de Scheele, tuvo gran fama y se empleó en ropa, papel tapiz, libros y objetos decorativos. No obstante, debido a su preparación con arsénico, era altamente tóxico, por lo que provocó una gran cantidad de muertes. Fue prohibido hasta 1895, no sin haber dejado una oscura huella en la historia de la moda y el color.

El color más contaminante
Al hablar del verde y su carga simbólica, cabe mencionar que, a pesar de que muchas empresas y marcas lo relacionan con la ecología, en realidad se trata del color más contaminante debido a los químicos que se emplean en su producción para poder imprimirlo sobre papel, plástico o tela.
De acuerdo con la arquitecta Mariana Villavicencio Fernández, y con estudios realizados por la Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos (EPA, por sus siglas en inglés), “se requiere una gran cantidad de sustancias tóxicas para crear tinturas verdes, entre ellas cloro, bromuro, cobalto, titanio, níquel y óxido de zinc”. Por supuesto, cada tono de verde depende de una combinación de sustancias, y de ahí el distinto grado de toxicidad. Para determinar su contaminación, se considera la cantidad de químicos empleados, la energía requerida para su producción y la cantidad de emisiones en el ambiente.
Toxicidad, tecnología y verde Coágula
El poster que generó un parteaguas en la tendencia del verde fluorescente fue sin duda el de Alien: el octavo pasajero (1979). Este tono de verde evoca una sensación muy particular relacionada con la tecnología, la toxicidad y la corrosión. Un nuevo miedo a una sustancia no producida por el organismo humano. En el terreno de los futuros distópicos, el cyberpunk y la tecnología, el verde fluorescente es un color icónico, derivado de los dígitos verdes en las pantallas LCD y antiguos sistemas operativos. En este sentido, el color verde también puede remitir a un miedo relacionado a los propios dispositivos digitales; el miedo a que desarrollen voluntad y erradiquen al ser humano; el miedo a ser observados sin nuestro consentimiento; o el miedo a que el gobierno se vuelva omnipresente a través de la tecnología y controle hasta el mínimo detalle de nuestras vidas.
Para finalizar este breve recorrido por el simbolismo del color verde, no podemos dejar de mencionar el verde Coágula, elegido por nuestra directora creativa, Aida Jiménez, en referencia justamente al verde fluorescente de las películas mencionadas, y en relación con nuestra misión de esparcir el terror en el ámbito digital.
















Referencias
Chevalier, J. y Gheerbrant, A. Diccionario de los símbolos. Editorial Herder. 1986. https://archive.org/details/chevalier-gheerbrant.-diccionario-de-los-simbolos-ocr-1986/page/n1/mode/2up
PCC Group. “El lado oscuro del verde, es decir, el arsénico al descubierto…”. 2024. https://www.products.pcc.eu/es/blog/el-lado-oscuro-del-verde-es-decir-el-arsenico-al-descubierto/#:~:text=Es%20importante%20recordar%20que%20algunas,contienen%20cromo%2C%20cobre%20o%20ars%C3%A9nico
Salazar, Erick. “Verde, el color más contaminante”. Hudle. 2022. https://hudle.mx/verde-el-color-mas-contaminante
Villavicencio, Mariana. “El color verde no es eco-friendly“. Expansión. 2014. https://obras.expansion.mx/interiorismo/2014/08/29/el-color-verde-no-es-eco-friendly





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